El busto es la expresión corporal de la feminidad y por ello cobra una importancia especial. Después de una mastectomía (resección de la mama) es importante reconstruir la mama, para ello existen muchas técnicas entre las que se encuentra el uso de tejidos propios como el abdomen y la espalda, el uso de implantes y de grasa.

Cada paciente mastectomizada representa un caso especial con características únicas, es por ello que al ser valorada podrás decidir junto con tu Cirujano que técnica es la más adecuada para ti. 

Entre las técnicas más utilizadas se encuentra el uso colgajos como el TRAM (musculo recto abdominal), que se refiere a usar la porción más baja del abdomen y con ella formar una nueva mama teniendo la ventaja de retirar el exceso de piel y grasa localizados en el abdomen. Otro procedimiento común es el uso del musculo dorsal ancho, este se encuentra en la espalda y se transfiere a la parte de adelante del tórax para formar la mama. En la última década el uso de grasa propia es cada vez más usada y con mejores resultados ya que evita la resección de tejido de otras partes del cuerpo y prácticamente no deja cicatrices. 

La reconstrucción mamaria no es un solo procedimiento, sino la suma de varios con el fin de proporcionar el mejor resultado posible.